Digamos que erróneamente tome algunas decisiones algo precipitadas, es más, hablemos de los sacrificios mentales en los que me he visto envuelta para poder sobrevivir a la catástrofe que mi cuerpo tiende a provocar con altas y bajas hormonales, con emociones desbordadas y con un cuerpo adolescente difícil de controlar. Sí, hablemos hoy precisamente de mi, de cómo estoy, de cómo me siento y de qué mierda esta pasando en mi cabeza, aunque no es necesario recalcar mis acciones cuando por si solas se encargan de llamar la atención. He cometido errores, lo sé.
Pero sé también que muchos de estos han sido mal manipulados, obviamente en mi contra y han hecho de mi una “mala y bastarda” persona, no queda más que decir que mi reputación esta algo pisoteada. No quiero hacerme la niña buena, la victima como podría parecer, porque sé que no lo soy, o quizás si un poco. Por lo mismo es complicado, cuando me doy cuenta de lo antagonista que soy en mi propia historia, (esta parte tiende a confundir). Es ambivalencia señores, si es así un desorden psiquiátrico que muy pocas veces visto se puede caricaturizar como el ángel y demonio que se posan en los hombros contrarios para “influir” en nuestras decisiones, en mi caso entonces, es algo parecido con la gran diferencia que estos “monos” no se me aparecen aún (ja!). Son Ideas contrarias que están siempre presentes queriendo ir una por encima de la otra, influyendo en las decisiones, hasta llegando al punto de personalidades múltiples (no manifestadas como Smeagol) donde es casi de locos combatir con ideas, sentimientos, emociones y palabras que se contrarían, ejemplo: de un estado muy feliz a otro muy triste o entremezclado, llorando a mares de tristeza y riendo por alguna estupidez del momento. Mi pregunta ¿ cómo diantres le explicas a alguien que por tu cabeza pasan emociones distintas a mil revoluciones, emociones que no puedes controlar, que son únicas, exclusivas, y que se apoderan de tu cuerpo para destrozarte, para hacerte feliz?, ¿cómo le explicas eso a la persona que amas?¿a la persona que te ama? ¿cómo demonio esperas que te entienda si cuando te pide que le expliques, te callas, te arrancas, te escondes, te sumerges….? Aveces resulta fácil de explicar con tanta charlatanería que se puede inventar, si al fin y al cabo lo que influye directamente es el exterior o no?.... puedes fingir que todo te afecta… aunque sea verdad, si al final nadie presta la real atención cuando estas absolutamente mal, cuando sientes que la única solución es aire en la arteria, un trabajo rápido y limpio para terminar con tanto desastre, pero al final no están las fuerzas y como siempre todo queda en nada.
Ahora en el auge fértil de mis instintos, es casi evidente que todo lo hecho ha tenido consecuencias, como dije en otro texto, heridas ganadas por la inmadures. Pero cuánto tiempo más hace falta para que la nueva herida deje de sangrar y coagule profundamente, cuánto tiempo más necesito para poder expresarme con claridad y decir la verdad, es tan difícil este paso, porque simplemente no creo estén preparados para escuchar, no creo en mentes aptas para entender, me he encontrado con tantas decepciones en el camino que evaluando las diferencias que tenían, eran tan parecidos todos…Bueno pero sin desviarme del tema, estoy hablando de mi.
Luego vienen las incomodidades, cuando las respuestas no saltan a la lengua y te quedas de pie sin palabra alguna en la boca, con los ojos lagrimeando y la piel enrojecida, se puede interpretar como vergüenza, ira, impotencia, qué se yo… muchas cosas que si no hablara quedaría para siempre la incógnita de: ¿Qué carajo le paso esta vez?. Y en ese entonces viene el otro dilema ¿le pregunto que pasó? ¿ La abrazo y me quedo callado? ¿la miro, la acompaño… por último (desesperado ya…) le compro un helado? Entonces me pregunto ¿estaré yo equivocada por ser ambivalentemente infantil? ¿ o quizá ellos son los bastardos inmaduros que creen esconderse bajo una mascara de virilidad y paternidad, pero aún así no saben cómo reaccionar conmigo?.... me quedo más con mi última pregunta.
Es ahora cuando discutiendo con el ángel bueno y el malo, ¿quién finalmente tendrá la razón? ¿Estaré tan equivocada, cuando me quedo callada y prefiero llorar? ¿Estaré tan equivocada cuando mi sentido del humor se torna grave? ¿Estaré tan pero tan equivocada, que no puedo reaccionar bien frente a tus bromas…? ¿Seré yo la del problema, yo quien está a la deriva de la juventud?¿ seré yo la confundida que no encuentra las palabras justas? ¿Seré finalmente yo la niña inmadura, que intenta hacer de tu vida un desastre?¿ o quizá, eres tú quién no se da cuenta de tu propia inmadures, de tus inseguridades cuando estas conmigo, de tus ganas enormes de poder abrazarme sin sentir un ápice de culpabilidad, sin tener que dar explicaciones, porque parezcan otro tipo de relación, “somos cercanos” y cuál es el problema… te faltará entonces un poco de incentivo para poder realizar ese deseo tan oculto que tienes y que hasta te da miedo recordar?...
¿Cómo diantres le explicas a alguien que por tu cabeza pasan emociones distintas a mil revoluciones, emociones que no puedes controlar, que son únicas, exclusivas, y que se apoderan de tu cuerpo para destrozarte, para hacerte feliz?