31 de julio de 2011

Te he amado, te amo y te amaré.


Yo te amo. No puedo evitarlo.No es cuestión de que pueda amarte o no, simplemente te amo. Si no estuvieses aquí, este auditorio estaría lleno de mi amor, no habría ninguna diferencia. Estos árboles todavía recibirían mi amor, estos pájaros lo seguirían recibiendo. E incluso si todos los árboles y los pájaros desaparecieran, eso no haría ninguna diferencia: el amor seguiría fluyendo. El amor es, así que el amor fluye.

He sentido amor por ti muchísimo tiempo puede que desde antes de haber renacido en esta vida, esperando por tí por nosotros, por nuestro amor, nuestra vida juntos, por formar parte de un nuestro, un todo, un único, uno sólo. Lo seremos, lo sé. Porque nos amamos, no como algunos pueden verlo y predecirlo, es distinto y es porque estamos unidos, en cuerpo y alma, más allá de banalidades, un universo complejo, una estrella llena de energía, una que ha irradiado luz por millones de años y ahora volvemos a estar juntos, para enfrentar la eternidad unidos. 


Cesar, te amo tanto. 

4 de julio de 2011

Abstraída y Melancólica, Soy Dementhia.

La emoción es un desasosiego. Una energía. Algo que pasa entre el cuerpo y la siquis. Son mensajes cifrados del inconsciente; hay mil formas de definirlas. Pero las emociones son neutras -sostiene Juan Casassus, filósofo, sociólogo y educador. “Lo que no es neutro es lo que pienso y hago cuando estoy emocionado. Pero si logro madurar emocionalmente (...) puedo dar la bienvenida a la pena, porque me hace sabio; a la ira porque me hace fuerte, al miedo que me vuelve prudente; a la pasión que estimula la creatividad; a la alegría, que me expande y me sana; al amor, que me completa y me muestra lo bella que es la existencia”

¿Quién era, quién soy, quién quiero llegar a ser?, preguntas complicadas, complicadas porque las respuestas abarcan más allá de lo que hasta yo misma estoy dispuesta a responder.

He sido tantas cosas, he querído ser así mismo tantas otras, y siempre deambulo en lo mismo, en las mismas frases y actos, círculos viciosos llenos de pasiones aveces inútiles y despiadadas, he sido mala, ¿lo he sido realmente?, en este plano de subjetividades en el que vivo a diario es difícil encontrar la respuesta a si he sido o querido ser mala, conmigo o con los demás, las barreras de la maldad no tienen cabida en mi vida. Más bien si lo justo y lo moralmente (políticamente) aceptable, donde todos tenemos ciertas discrepancias con lo que se puede o no hacer, pero casi por ley cumplimos con esto, por llevar una convivencia con el contexto. 

Debo hacer una introspección acerca de mi vida, de lo que soy y cómo han resultado las cosas, y contrastar así mismo con esto mi inteligencia emocional, mi educación emocional, ha cambiado? se ha vuelto más fuerte? o cada vez a cada instante del saber se hace más débil y confusa. Si, en algo es más confusa, el cómo es correctamente el acto, como reaccionar a distintas situaciones. Podría decir que tengo una muy mala inteligencia emocional, en lo personal (ni hablar) y en las relaciones sociales. 

Juan Casassus dice que [...] las emociones son libres. nos ocurren. no es algo que podamos fabricar. Esto es porque las emociones están relacionadas con el cerebro emocional, y este es relativamente independiente del cerebro cognitivo. Entonces las emociones nos ocurren involuntariamente. El que las emociones circulen libremente, hace que tenemos que entrar en un proceso de armonización con ellas. [...] Me da consuelo saber que ciertamente mis embrollos emocionales no tienen mucho que ver con mi ser cognitivo, puedo pensar entonces que tengo serios y caóticos problemas en mi sistema límbico, que a mi parecer esta poseído por mi yo cognitivo, que no me deja ser espontánea y casi real, por decirlo de alguna forma. ya que considero que todo tiene una estructura y razón de ser, y en lo emocional muchas cosas ocurren sin sentido y nos dan a entender que no tenemos mucho control sobre estas espontaneidades. 

Mi yo limbico 1: ¿entonces, quién era yo antes de convertirme en la monstruosidad que soy ahora?, bueno creo que es fácil de responder, siempre estuve acompañada, mimada querida, tenía todas las seguridades, todo lo que necesitaba para encontrar abrigo, alimento, y afectos. ¿Fui mimada?, no creo que más fuí amada y un amor protector, amigable, lleno de apegos y enseñanzas por doquier, tuve muy pocos amigos algunos que ya ni recuerdo (no eran tan amigos en ese entonces, querían seguramente jugar con mis juguetes... esto se repite muchas veces en casi todas nuestras etapas de la vida.. después diré más), fui a distintos colegios, jamás me adapté completamente a ninguno porque mi capacidad de dar afecto no estaba potencialmente desarrollada, yo por mi parte no quería gente muy cerca (ahora esto ha cambiado, sólo un poco) es en esta etapa limbica (yo lo llamo así) que yo empecé a abrirme al mundo emocional, tal y como lo dice el libro una de las primeras competencias emocionales es esta "La capacidad de estar abierto al mundo emocional", yo aquí comencé a tener más relación con otras personas, de mi misma edad, profesores, auxiliares del aseo, entre otros. y aprendí que todos somos muy distintos y tenemos maneras muy diferentes de actuar (esto aún me causa sorpresa... con algunas muy extrañas personas, obviamente bajo mi concepto de extrañeza). En el colegio tendía principalmente a estudiar, comer en los recreos y quizá sentarme a conversar con alguien, los hombres eran muy activos, jamás pude dilucidar sus caras mientras corrían o jugaban (se volvían locos a la hora del recreo) y por mi parte era más pasiva (esto en la básica), puesto que después en la educación media, hacía lo mismo de estudiar, comer y rezar, pero tenía un círculo más cerrado de amistades con las cuales haciamos variadas cosas, salíamos a comprar, conversábamos, compartíamos gustos musicales, nos poníamos a la moda del momento (como toda adolescente en busca de su identidad), recuerdo que fuí "gótica emo dark" escuchaba música como MCR, Evanescence, Rammstein, entre otros. Pero también empecé a escuchar otras cosas que me gustaban pero salían un poco de aquel seudoestilo musical medio rockerdark, me gustaba la trova española, argentina, yo quería sentarme y pescar la guitarra y lanzar unas trovas al universo. Jamás aprendí a tocar guitarra y la trova me la aprendí de memoria. 

En la época escolar uno aprende más allá de lo conceptual muchas cosas que pocas veces en el momento las sabemos valorar pero después con los años uno saca conclusiones de estas enseñanzas y se empieza a dar cuenta que si hubieramos hecho caso (por ejemplo) las caídas no hubieran sido tan fuertes, o aprenderíamos a pararnos más pronto. pero creo que de eso se trata, hay que equivocarse, no arrepentirse pero si sacar una moraleja de la gran fábula de la vida.

Mi yo Limbico II: Terminó la adolescencia y las responsabilidades se apartaron meramente a nuestra propia ambición y sacrificios, empecé a darme cuenta que ya era tiempo de madurar, de correr riesgos y asumir las consecuencias, de relacionarme con gente que ha vivido en mundos muy apartados a los mios, y a crear así mismo corazas para combatir estos nuevos demonios, empecé a crecer paulatinamente, conocí gente de buenos y malos sentimientos, personas educadas y moralizadas, personas con valores, personas anarquistas y políticamente incorrectas, yo en mi capacidad de juez no emití juicio alguno, sólo deje que estas personas me entregaran información, que supieran a través de mi comportamiento algún indicio de mi personalidad, creo que algunos (los que aún conservo) entendieron el mensaje y han sabido conocerme, a duras penas, porque es difícil, soy difícil. Uno no debería quedarse con lo que la gente cuenta de ellos puesto, cuando más hablan es cuando más quieren aparentar algo que no son, yo en un principio quería encajar, compartir, tener amistades, yo hablé bastante y me arrepiento, hay personas que se fueron por mi hiperventilada forma de ser en ese tiempo. Ahora, aprendí a callar. Pero siento muchas veces que calle demasiado, que ahora cuando quieren escucharme, no encuentro las palabras y no me atrevo a expresarme, ellos no comprenderán me repito regularmente, y es lo más probable.

Mi yo limbico III: (y el caos). He aquí la madre del cordero quizá, no sé expresarme y me atemoriza ser dañada ya me ha pasado, "os quiero" he dicho un par de veces, y ha sido real. Pero no cualquiera ha llegado a el rango de que yo lo quiera, que le tenga estima, afecto, respeto... y no porque no tenga aprensiones con las personas, sino porque he conocido tantos tipos de personas que siento que muchos de ellos no han sabido lidiar con el cariño, con el afecto con el amor. Ahora temo por aquellos a los que quiero, también por el daño. Soy temperamentalmente ambivalente, bipolar, dicotómica... para la estabilidad de algunas relaciones esto puede ser algo confuso, para algunos mal mirado como infantil, pero siempre corrijo esta apreciación ya que no se trata de inmadurez se trata más bien de un modo de defensa, de manifestación (expresión) personal, al parecer y es obvio no todos somos y amamos igual, yo soy un ser especial. Tiendo a Poetizar y razonar a la vez el valor de los actos de las miradas de los sentimientos, no quiero dejar cabo suelto, debo mantener un orden y no dejarme caer, ya lo he hecho antes muchísimas veces y perdí. He aprendido a no dañar más con estas pérdidas, por lo que ahora si bien he perdido, ya no causo dolor, ni sufro tanto (como antes). La universidad para mí en particular ha sido un camino, una vía para la transformación iluminada que espero lograr alcanzar, desprendiéndome de todo apego material para poder vivir en armonía con mi ser, pero para esto tengo que subir muchos metros de la montaña, cuesta, pero se puede, es algo de perseverancia querer lograr algo más allá de los simples alcances mortales, querer vivir eternamente, querer compartir la vida bajo nuevos y prósperos parámetros, compartiendo socialmente sin dejar de lado la libertad del otro, sin celos, sin aprensiones ni "te quieros" demasiados posesivos, no sé si me explico. Me proyecto al cambio, porque he trabajado para ello, para permitir mi crecimiento y así mismo el crecimiento de mi prójimo sin violar ninguna de sus convicciones.

Fui entonces, he sido además y seré la viva imagen de mis decisiones, de mis propias transformaciones, de mis ritmos de vida, de la energía de pude proyectar y recibir, la capacidad y efectividad de mis proyectos dependerá de este camino que estoy recorriendo, del que cada día se me abren nuevas emociones y sentimientos próximos a experimentar, basta con que sólo quiera arriesgarme o perciba los ápices de oportunidades que se asomen. 

He aprendido a partir de mis emociones, a través de lo que percibo en este mundo como mio propio, como un valor para mi ser para mis ideales, para mi reproducción personal del mundo, de lo que quiero lograr, he aprendido y aprehendido de esta vida muchas cosas que me han ayudado a ser mejor persona, a respetar y querer lo que hago, aunque me he sentido (como todos) alguna vez muy desorientada, mi misión esta en ayudar sentirme útil, sentir que alguien necesita de mi, que puedo hacer un cambio, que contribuiré en la vida de alguien, en alguna institución, en la fe de alguien. Necesito sentir que lo que hago no fue porque era la única opción, sino todo lo contrario, necesito sentir que yo soy su única y más fiel opción



Porque como antes dije: "Soy Temperamentalmente ambivalente, 
bipolar y dicotómica..." Vaporosa y casi asocial, así
mortífera y estrellada mi vida deambulaen calles teseladas con espejos,
¿qué veo? ¿Mi presente, mi pasado o mi futuro?








3 de julio de 2011

Perséfone Ambivalente - Dementhia demente *

Un río carnal abre los muslos.
Perséfone se abre como una escalera estrecha y empinada.
Perséfone ríe al borde sus fibras nerviosas
Navegan barcos por mar desconocido. 
Navega un dios en sí mismo enlazado. 
El cuello de los cisnes en un solo cuello.
Perséfone me mira como yesca que acecha el fuego.
Pone los codos sobre las rodillas, mete la cabeza entre las manos.
Se sienta en sus cojines suaves. Se sienta sobre un lecho que
por las arrugas de las mantas parece un trono rudo.
Mis manos friccionan con ardor sus miembros. En sus miembros 
se confunde lo blanco de su piel, lo rojo de su ardor.
A sus miembros que fricciono llegan su silencio, su emoción, sus gestos.
Un mismo calor anima su corazón, sus pies, sus dedos.
El fuego le abre el cuerpo, igual que un incendio descubre
en una casa muchas ventanas, muchos ojos.
Igual que si se hubiera vuelto su interioridad hacia afuera,
y un color propio la recorriera matizando sus rasgos.
Me adentra.
No pienso.
Mis sentidos despiertan.
Oigo mi cuerpo, oigo su cuerpo enredarse en el mío. Crecen
los dos, enmudecen, maduran, se avejentan, mueren.
Oigo el eco de su desaparición, de su nacimiento. Oigo.
Que no están, que llegan, que se van.
Siento su cuerpo. Toca con mil poros abiertos a mi piel.
Me roza con mil manos y muslos. Me roza con pedazos de
carne que se labia, se hiende.
Mojándome. Huelo su origen. Su deseo. Su deseo. Su ceniza. 
Sus cabellos húmedos de mis cabellos. Su roce que es mi roce.
Veo la palabra que no dice en su lengua curvada, alargada
hasta mi lengua. Su sexo que entraña mi sexo. Sus pies extendidos. 
Su movimiento sacando chispas de las sábanas con las caderas. 
Su hundimiento en el colchón. Su levantarse y caer y sonar. 
La oscuridad momentánea de su boca, de sus axilas, de
su cuello y sus brazos.
Llena mi ver una rodilla. Un brazo. Un ojo. Un cabello entre
mis labios. Un trozo de muslo. Un pedazo de vientre.
El ombligo. Sus cabellos. Su ombligo.
Su cara vuelta a la derecha. Su cara vuelta a la izquierda.
Su mentón apuntando hacia arriba y hacia abajo. Su cuerpo
recogido. Su cuerpo diagonal.
Su ombligo. Su oreja. Sus cabellos. Su sexo. 
Su boca que se ahonda y se ahonda, que se sumerge por adentro de ella, 
que cae y cae, toca mi sexo, sube por mi cuerpo, 
se convierte en mi boca que la besa en su boca que se ahonda, 
y cae en mí, y cae en ella.


Perséfone (fragmento), 1967
Homero Aridjis



El rapto de Perséfone (detalle). 
Gian Lorenzo Bernini (1598-1680). Roma. Galería Borghese. Mármol 2.25 m.