19 de diciembre de 2009

Con una pena de muerte *


Cuesta bastante hacerse a un lado y sentir de verdad el peso de las cosas, sentir el aliento cuando ya no esta y hacer de el breves reminiscencias en la cabeza, cuesta bastante. Hoy temblé de ira y sucumbí otra vez ante recuerdos que no son propios pero que alguna vez te hicieron feliz, recuerdos que me hubo gustado fueran mios también, hoy como otras veces, volví a morir ante esos ingrávidos pero tortuosos recuerdos que más que alegría ante mis ojos provocan ausencia y desamor.

Tengo una pena inmensa que no puedo sofocar con arranques de fármacos, y pociones venenosas, eso no quita el dolor que siento ni la angustia por no poder remediar aquel error, poco me importa lo que será de mi, cuando hoy no se ni quien soy ni que quiero en esta vida, poco me importa digo, porque ya ni vivir quiero y me cansa molestosamente todo ruido y crujir del mundo, no por odio, no por amargura, sino porque no pueden ver, no pueden verme, y no se percatan de lo que sucede. Ahora lo aclaro, mundo me estoy muriendo por dentro, no encuentro el valor para nada, estoy fingiendo vivir y saber, cuando no vivo ni se nada, un zombie atleta de la nada, eso estoy siendo, riendo a regañadientes y haciendo sentir un poco mejor a los demás, aunque ni eso ya me resulta, he cansado al mundo de mi, he cansado a las personas que me amaban, porque no les he sabido cuidar y les he mentido sobre mi, sobre lo que siento, sobre lo que alguna vez fui, si señores, he mentido descaradamente y me he salido con la mía muchas veces, sólo para ocultar que soy una fracasada y que nunca he tenido logros por mis verdaderas capacidades, siempre había algo por detrás, siempre alguna coima quizá me ayudo, ahora que lo hago público es embarazoso, pero qué más da, no me queda espacio en mi cabeza para mentir más para querer ser mejor o para remediar los errores ya descritos, he sido una zangana y me he bautizado bajo un mundo de hipócritas y cínicos que quieren de mi lo que ni siquiera se han tornado a construir, así todo es más fácil.

Hoy así no seguiré porque no tengo ganas, porque me he autodestruído, porque no tengo lo que quiero, porque me acostumbre a un mundo que no es, y ahora que veo como es la realidad, es demasiado para mi. Yo ya no puedo así y no por simple capricho, si no que me faltan fuerzas para continuar, no ayuden con palabras sabias y textos de auto ayuda, no por favor, no les escucho, solo finjo hacerlo, no es mala educación, es que ponerse en mi lugar creen que es fácil, no me vengan tampoco con que hay personas que tienen mayores problemas, no es la magnitud queridos es la profundidad del asunto.

Quisiera despedirme aquí pero, para qué... suicidarme?, que gasto más infundado!, pero no lo es también seguir viviendo?...