23 de enero de 2011

Un Pasado Escaño, reemplazado por Don Sillón.



Me senté en aquel sucio escaño después de ti, y no sentí diferencia, era frío, duro, añejado por las horas, olvidado por el tiempo, así como tu...y simplemente me rendí a esos vagos recuerdos insolentes y ávidos de nostalgia... ¿qué será esa sensación, muerta y desecha por las horas?, será simplemente el peor recuerdo que guardo, esa puerta que aún está abierta por una razón inexplicable, pues ambos hemos tomado caminos distintos de discordia y placer, pero netamente diferenciados. Mi fuero interno ruega por amanecer sin ese murmullo en los oídos, murmullo arrollador que ensordece cualquier pensamiento racional, será que aquel recuerdo nunca se irá?, o tal vez no quiero que se vaya, pero cómo querré tener aquel escaño frívolo y roído en vez, de un sillón blando, tibio y aterciopelado, porque ahora estoy sentada en él, y me siento a gusto, muy a gusto, y quiero que siga siendo mio, sin afán de compartir, ni dejar que lo viva alguien más, sino, sólo yo y mi alma anestesiada.

Es así corazón anticuado, me he enamorado, de un no convencional sillón, de uno que va a la par con mis carencias y mis cariños, qué será ese aroma también?, es él, quien me tiñe de sus olores y sudores dulces, ácidos y amargos, una gama cambiante y exquisita a la vez. Si, reitero. Me he enamorado, y quizás no es tan bueno, pero tampoco tan malo, como saber?, sus cojines aterciopelados aún conservan su calor, su color, y no se tiñen con desechos de otros, sobrevive, y vuelve a nacer, esta vez para mi, para mi acomode.

Las puertas entonces se han de cerrar con un leve empujón, y el escaño aquel, pintado de blanco y con algún indicio de azul, sufrió la desgracia de los años, de los pesos, y se cansó de mi, y emigró, y así fue mejor. Ayer lo vi, pintado de verde esmeralda, con nuevos soportes y dueña, lo vi contento y lleno, ocupado por completo, me alegré, le sonreí y me alejé. Así son las cosas ahora.

¿Mi sillón irá a durar?, tendré que cuidar sus tejidos, sus costuras, su paño de terciopelo, sus soportes de fina madera, dormir de vez en cuando en el, el calor y los afectos no se reemplazan con peluches y cojines. Si me quiere a mi sobre, en , dentro... Me tendrá. Por que estoy enamorada de mi nuevo y espléndido sillón.