
Mi Cobardía, Una Fortaleza…
Recorrer miles de momentos en sólo un par de horas, resulta bastante agobiante, porque recordar todas las cosas que de algún modo marcaron inexplicablemente una etapa importante, momentos que no podemos olvidar pero nos sirven para poder remediar o aprender de los errores cometidos. Todo el tiempo vamos diciendo mil locuras por la vida y no medimos que cada locura hace de uno mejores o peores personas, no medimos, hasta que llega un maldito momento en el que todo se derrumba y hace que trágicamente nos demos cuenta que estuvimos muy equivocados y que los esfuerzos por sentirnos bien ya no sirven y que los abrazos amigos ya no aprietan tan fuerte y que las lágrimas caídas no mojan, no corren maquillaje, sólo caen en silencio… Con los ojos ensangrentados en vergüenza, ira, decepción. Hay tiempo para remediar aquellos errores que benditamente pecamos, ¿por qué no me di cuenta antes? ¿En qué estaba pensando? Preguntas que todos nos formulamos cuando el gustoso pecado se convierte de un momento a otro en nuestro enemigo y hace que todo se torne más oscuro, más turbio. No hay respuestas que ayuden a remediar nada, las cosas echas no se pueden cambiar, es algo que debemos asumir y tristemente es así. Maldición! Y mil veces Maldición, Pero la rabia no se va, la vergüenza tampoco, las ganas de golpear tierra no cesa ni haciendo la acción, no hay remedio para aquello, es tan desgraciada la sensación que es desesperante tener esa ira adentro, porque con nada te la puedes sacar, hasta pensando en terminar con la mísera vida no basta porque los remordimientos carcomen aquello que tan minuciosamente planeaste, tu muerte. Y dices mil veces maldición otra vez porque ni para eso tienes coraje, no hablas no dices nada, ya no lloras es silencio, un silencio idiota que no hace más que recordarte que eres mentiroso, cobarde, que no sirves para nada, que haces todo mal, que vives sin vivir, que no sonríes, que no eres feliz. Silencio desgraciado, que te hace sentir cada día más miserable. Ahora cuando más necesitas de esa ayuda espiritual, de esas alegrías mágicas, no puedes encontrarlas porque el pozo oscuro en el que sumergiste no te permite ver luz, no te permite apenas respirar. Te das cuenta que sin querer mataste a muchas personas, personas que te amaban, y que dieron mucho por ti, cosas que no supiste apreciar, cosas que viste superficialmente, ¿pensabas que sólo tu sufrías, que sólo tu sentías amor, que sólo tu eras valioso? No estabas solo, nunca lo estuviste nunca, pero te encierras en ti mismo, eres egoísta y crees que los demás son tan ignorantes como para comprender tu complicada existencia, pensabas que los demás la veían a la ligera y no les prestabas atención. El aíre de tu cuarto se tornaba más denso y pensabas ¿qué hago ahora? ¿ No quiero llorar más, no quiero sentirme así, por qué no termino con esto de una vez por todas, Por qué no acabo con ésta maldita existencia si de nada sirve respirar, de nada, No tengo quién me ame, No tengo a la persona que amo, no Tengo nada más que odio, nada más que ira, quiero que todos callen, que no me digan más aquello que ya se, Por qué me repiten tanto tu desamor, Por qué me dañan así, Qué hice esta vez, a quién herí otra vez? ¡ ¿es que no se dan cuenta que no soy malo?!. Entonces las cosas ya carecen de estabilidad mental y no piensas más allá que el dulce líquido que brota de tus venas y ves como poco a poco tu vida se va, con ella los recuerdos, los malos momentos, tus errores, las alegrías, todo. ¿Aún me puedo arrepentir? Te preguntas, ¿pero para qué?, estas tan confundido, pero aún así no te sientes mejor, un profundo corte en la muñeca no solucionará nada, porque no te sientes mejor, no sientes nada, sólo te mareas y caes, pero que pasará después serás sólo carne insignificante, fría, nada particular, sólo un cuerpo inerte carente de vida, vida que ahora puedes elegir, vida que ahora puedes remediar, no sabes nada, no recuerdas nada, y puedes solucionar las cosas… La decadencia Humana la creas tu mismo, en la mente tienes esos sentimientos podridos sentimientos que sólo tu comprendes, ¿por qué tendría que venir otra persona a decirte que eso esta mal o bien? ¿Quiénes son ellos? Tu mente, tus sueños, tus errores son tuyos… aunque no tengan solución como ahora. El Cuerpo yace, el alma evaporada, los recuerdos y las palabras silenciadas hacen memoria de una cara destrozada por el odio, el desamor, la mente frustrada y la amarga soledad, ya no tienes nada más que a ti mismo, arrepintiéndote una vez más de lo equivocada de tu decisión. ¿No es tan fácil morir no es así?, las fantasías que recorren día a día la mente de nuestras desquiciadas vidas, después de todo un pensamiento suicida, no haces más que sentirte con un poco de aliento al darte cuenta que esa cobardía fue tu fortaleza, una que te ayudará a seguir adelante aunque sea llorando, aunque no encuentres soluciones, la vida tiene un plan para cada uno, y es ahí cuando te das cuenta que tu plan todavía no está escrito y depende de ti que se escriba uno, pero uno muy especial que sólo servirá si es de tu puño y letra.
Ofelia Phoenix
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