12 de julio de 2009

Alma Gemela


Peregrina, mi ser por este universo vacío e irreal, la danza cósmica de los cuerpos celestes me hipnotiza y adormece... Con una precisión matemática mis pasos en la galaxia recorren tu sendero estelar.

Tu silueta espiraloide me guía, me guía como un león hambriento hacia tu centro. Y mientras recorro los bemoles y sostenidos de los compases dibujados por el perfume de tu esencia, la música de las esferas me sumerge en tu dimensión de flashes en verde, diviso a lo lejos una variable desconocida para mi, es esa flor inexistente, inexistente pero más real que cualquier jardín de este grosero mundo tridimensional y corrupto. Sólo la estela de tus vibraciones me permite avanzar sin desfallecer en el camino del arcoíris astral, esa llama eterna que quedo encendida al momento de la fuga de nuestro órfico mundo me pide a gritos que te busque, que te busque y no me rinda, a pesar de las nieblas existenciales y polares.

El microcosmo herido, débil consternado intenta abrirse paso en este tortuoso destierro supradimensional, es ese impulso genuino el que desliza por este valle sideral que la razón humana no alcanza ni remotamente a interpretar y que con su análisis mentalista todo lo destruye rebajando la interpretación de la esencia a meros acontecimientos rutinarios, darwinianos y sin otro motor que las insípidas leyes evolutivas...

¿Por qué? ¿por qué la fuga?, este arrebato de libertad incomprendida por una de las mitades... el huevo se divide y una de las partes queda como huérfano en este inmenso universo de dimensiones paralelas, huérfano y desvalido casi como un mendigo abandonado a su suerte y sin más vestimenta que el recuerdo de tu ser, que también es mi ser, tu y yo; uno, el y ella; el.
El arquitecto espiral que repite sus procesos benefactores en un plazo extendido pero terriblemente martirizantes en lo más pronto, como una secuencia diabólicamente perfecta sigue su ritmo en base a su factor pi.

Cuando la secuencia comience otra vez volveremos a danzar con mi pie derecho sobre el soy y tu pie izquierdo sobre la luna, y un cinturón estelar nos darán los astros como corona como cuando fuimos uno. En este manvatara dorado donde comenzó nuestra odisea alquímica que vino a culminar esta diabólica matriz...

* Amor como no pude ver las intenciones maravillosas que guardabas para mi ser, ahora es tarde lo sé, pero no sabes como me gustaría poder enmendar mi error*

Esto lo escribió mi cesar para mi...

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