La casa llena de gente con sus túnicas blancas, mujeres hermosas musas mágicas, cegadas por una luz más grande que ellas miraban casi sin pestañar, los hombres conversaban a murmullos, pero aún así era ruidoso, él que estaba en un rincón sentado, sólo observaba, es más creo que ni me vio llegar. Entre en la habitación, me recosté en la cama, creí que dormía es más no sé realmente si pasé un tiempo durmiendo, pero para cuando me levanté de la cama todavía seguía el murmullo afuera, aunque no tenía nada que ver con la celebración me acerqué al grupo de mujeres para saber que hacían ahí o para ver que me podían contar, una de ellas me dijo: "tú eres la esposa, tú le darás el primogénito, y nosotras seguiremos". No me gustó lo que digo es más me horrorizó y tomé mis cosas y me subí al auto, a fin de huír de todo aquello, era muy loco para mí no quería entender, paré en la carretera estaba todo muy oscuro y sombrío, la carretera no parecía terminar y yo era la única que la circulaba, enojada, llorando de rabia, me preguntaba qué significaba todo esto, qué hacían todas esas personas en su casa, miré por la ventana del conductor y él estaba ahí esperando para darme una explicación, y decirme la verdad. Yo no quería escuchar, enfurecida le grité muchas cosas, no quería entender, quería olvidarme de todo, e irme. y lo hice, subí la ventanilla del conductor y partí a un rumbo desconocido.
Lo he soñado y aún hay imágenes que rondan mi mente, desperté seguramente, no supe que más paso, sólo lo deje a él ahí atrás perdido entre las sombras, lloré mucho, me enojé bastante, le grite cosas, y él ni se inmutó, sólo quería explicarme, me tuvo paciencia. La voz de la mujer y su frase con un vaho de misterio me hace sentir extraña, curiosa...
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