
Aquí veo como el invierno se va, dejando atrás las húmedas ventiscas y la suave sensación de limpieza en el aire, veo como los suelos evaporan las ilusiones y caen, cobijándose en sus tierras tersas pétalos de ausencia… Las nubes recorren blanquecinas el cielo azulado y los árboles toman vida propia, el Sol resplandeciente cega mis emotivos ojos, los nubla con tanto esplendor, los quema y los hace imaginar cosas abstractas, es así quizá como me imaginé un amor, es así mismo como un día me cegó y creí tener uno que me amaba, que gritaba mi nombre en praderas imaginarias, es así como lo ví correr hacia mi pisando el verde y alto pasto de la colina, me dio una flor, una en cada encuentro, conté más de tres, y eran rosadas, rojizas, amarillas, anaranjadas, silvestres, de maravillosos y fuertes colores, únicas es su especie, unas nunca antes vistas, las puse en agua y creo que aún no mueren, permanecen en ese lugar imaginario donde las dejé, corrían vientos fríos pero no dolían, corrías las emociones por las venas y no dolían, no sentí dolor.
Era agradable volver la cara para apreciar las cristalinas aguas del río, y mojar los pies en sus aguas puras, era tan cálido como tomar tu mano, había más de un árbol para tomar la sombra, mientras caminábamos descalzos por la rivera del río…
Era todo producto de mi imaginación, una cruel venganza, porque creo aún que te inventé, suena tan onírico mi relato, pero qué más da si es un cuento de hadas, uno de los que creemos vivir, que se desploman cuando volvemos a la realidad, un cuento mal contado, que no termina en un final feliz, un cuento desvergonzado que ilusiona al más crítico lector con su ironía barata de mundo feliz, una pareja de enamorados, una “pradera en flor”, un asomo inquieto de primavera. ¿Ocurren los amores así? ¿Ocurren o me los invente esta vez, cuando tan real parecía…?.
¿Es muy patético pedir que alguien sin un problema psiquiátrico analice la historia y me diga si de verdad existió?
1 comentario:
Muchas veces al pasar el tiempo creo no haber vivido nada de lo que vivi. He tenido momentos en los que reviso lentamente mi vida y llego a creer que no fui yo quién hizo las cosas que deambulan por mi mente, es algo realmente extraño. Es como sí todo fuera ficticio. Quisiera conservar de alguna forma una porción de cada momento vivido, un aroma, un recuerdo e incluso una especie de testigo que me diga SI!! FUISTE TU!
Mas sea como sea después de todo entro en conciencia y me digo, claro, fuiste tu, asi son los recuerdos. Vagos y difusos.
Así que... SI, FUE CIERTO!!!
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