
Odiosos sentimientos y absurdas sensaciones de olvido, cuando más me apetece morir, cuando más alivio espero encontrar, esos recuerdos de inmoralidades y descabelladas sensaciones lujuriosas recorren por completo el axón de mis desdichas, no es más que un inútil cargo de conciencia pienso aveces, pero me inquieta y me hace pensar de más.
Estos días bajo neblinas mojadas y nubes casi llorosas, han calado el frío hasta los huesos, y la sangre parece coagularse, porque no se siente venir por las venas, la piel no se llena de rosadas mejillas y eternamente ojerosas ya ni negras se tiñen, empalidecidos epitelial y cutánea nívea como siempre digo, es algo tránsfugo pero igual, lleno de confusiones y rarezas.
No, no me he sentido bien, las mañanas frías ya no causan placer, los tacones altos no me hacen sentir en las nubes sino un campo de pruebas y torturas, los dedos se quejan y las rodillas también, es piel tan blanquecina característica mía ya no me hace sentir aristocrática ni de la realeza, menos pura para ser más explícita, mi piel ya no es la misma de antes y más viva parezco muerte andante, dando lástima por los rincones. Que más decir del cuerpo cuando enfermo y más viejo se ve, ni importa. No está ni a la altura de los cuervos que merodean mi alma purgada.
Deseo enormemente morir y ser recordada, pero es muy pronto no sé... pero es lo que quiero, el cansancio ha alcanzado mis palabras, mis ganas de seguir y martillar las cruces de otros, me he cansado de esconderme tras máscaras de bondad cuando pienso constantemente en deshacerme de aquellas mosquitas muertas que merodean como buitres a los sabelotodos, pienso también que muchas personas deberían caer "accidentalmente" a la linea del tren dejándome así el paso libre para poder irme sentada leyendo Allan Poe, incluso aveces me he tentado, son sueños, mi mente algo trastornada, un psicópata escondido quizá. Cansada, si, de poner carita de ángel frente cuando quiero puro blasfemar en sus caras y decirles unas cuantas verdades que ni sus propias madres se atrevería a pronunciar, amargada quizá, no sé.
Ahora trabajos, libros, lecturas, cuadernos, observaciones, trabajo en equipo, competencias, me molesta, no poder hacerles entender que en soledad, personas como yo, trabajan mejor.
Caídas de debilidad y altos niveles de presión me han echo calmar la sed inútil de mi mente por desprenderme de toda naturaleza, porque el cuerpo ya reacciona, sufre y teme desvanecerce, por mi, mejor sería acabarlo de una vez, para qué esperar torturas y malestares físicos y económicos, para qué esperar la lástima ajena, si es en estos momentos cuando recuerdan que existes, es así entonces como uno se debería hacer notar... no, creo que no, pero algo de satisfacción debe brindar que se preocupen por uno.
Quisiera decir que estoy decidida y sé lo que quiero pero no sé así que dejando mi vida en ascuas, más vale creer irónicamente que hay soluciones absolutas a todo este enredo que no quiero desenredar, porque necesito algo que no me pueden dar quizá o porque yo no quiero recibir ni dar más. La decepción es algo de todos los días, dicen muchos, pero que cansador es darse cuenta que todos nos dejan de lado y que cuando sentimos esas ganas terribles de estar con ese alguien son en vano, porque nunca nadie llego, porque no contestaron llamadas o porque se excusaron en actividades vagas (obviamente para mi), sacando como vil conclusión de que ellos quizá tienen una vida, y yo no?... o yo me estoy convirtiendo en otro ser oculto entre libros y bibliotecas sin absorver vitamina solar, quizá por eso mi color se desvaneció.
No me gusta la enfermedad, pero aveces es necesaria, tengo un dolor aquí y otro allá, dije al doctor, y exámenes fue su orden, hoy la sangre de adentro salio por una sonda transparente llenando unos cuantos tubitos de colores, que irónica situación, para evaluar mi despigmentación, sueños, ojos caídos y lipotimias, más sangre me hacen perder, irónico si, pero que placer más grande cuando la aguja perforó mi vena, no es sadismo, es un simple fetichismo, que a mi parecer es aceptable mientras a mi me lo hagan. bueno y a esperar los resultados, más no dijeron.
No quiero perder la ambigüedad de mis adentros, no quiero dejar de ser la mente obscura que me alimenta, no quiero perderme entre las aguas de la bondad, quiero simplemente ser yo misma, y hacer mierda de quienes lo hicieron conmigo, no quiero enmascararme y decir mentiras, prefiero el sarcasmo y mi humor negro, no quiero que crean saber que siento, porque no lo saben, y me he cansado de ser tan débil y dejar que pasen sobre mi. me he cansado porque yo siempre termino mal, lamiendo las botas del emperador, cuando yo pura realeza debería de estar en el trono limpiándome los pies con esos que en la vía veo caer.
Sangre afuera, y toda la vida, mis letras sueños, deseos, fantasías, ahí regadas en las sábanas sumergiendo mi pelo, llenando mis labios de aquel añejo vino carmecí...
Estos días bajo neblinas mojadas y nubes casi llorosas, han calado el frío hasta los huesos, y la sangre parece coagularse, porque no se siente venir por las venas, la piel no se llena de rosadas mejillas y eternamente ojerosas ya ni negras se tiñen, empalidecidos epitelial y cutánea nívea como siempre digo, es algo tránsfugo pero igual, lleno de confusiones y rarezas.
No, no me he sentido bien, las mañanas frías ya no causan placer, los tacones altos no me hacen sentir en las nubes sino un campo de pruebas y torturas, los dedos se quejan y las rodillas también, es piel tan blanquecina característica mía ya no me hace sentir aristocrática ni de la realeza, menos pura para ser más explícita, mi piel ya no es la misma de antes y más viva parezco muerte andante, dando lástima por los rincones. Que más decir del cuerpo cuando enfermo y más viejo se ve, ni importa. No está ni a la altura de los cuervos que merodean mi alma purgada.
Deseo enormemente morir y ser recordada, pero es muy pronto no sé... pero es lo que quiero, el cansancio ha alcanzado mis palabras, mis ganas de seguir y martillar las cruces de otros, me he cansado de esconderme tras máscaras de bondad cuando pienso constantemente en deshacerme de aquellas mosquitas muertas que merodean como buitres a los sabelotodos, pienso también que muchas personas deberían caer "accidentalmente" a la linea del tren dejándome así el paso libre para poder irme sentada leyendo Allan Poe, incluso aveces me he tentado, son sueños, mi mente algo trastornada, un psicópata escondido quizá. Cansada, si, de poner carita de ángel frente cuando quiero puro blasfemar en sus caras y decirles unas cuantas verdades que ni sus propias madres se atrevería a pronunciar, amargada quizá, no sé.
Ahora trabajos, libros, lecturas, cuadernos, observaciones, trabajo en equipo, competencias, me molesta, no poder hacerles entender que en soledad, personas como yo, trabajan mejor.
Caídas de debilidad y altos niveles de presión me han echo calmar la sed inútil de mi mente por desprenderme de toda naturaleza, porque el cuerpo ya reacciona, sufre y teme desvanecerce, por mi, mejor sería acabarlo de una vez, para qué esperar torturas y malestares físicos y económicos, para qué esperar la lástima ajena, si es en estos momentos cuando recuerdan que existes, es así entonces como uno se debería hacer notar... no, creo que no, pero algo de satisfacción debe brindar que se preocupen por uno.
Quisiera decir que estoy decidida y sé lo que quiero pero no sé así que dejando mi vida en ascuas, más vale creer irónicamente que hay soluciones absolutas a todo este enredo que no quiero desenredar, porque necesito algo que no me pueden dar quizá o porque yo no quiero recibir ni dar más. La decepción es algo de todos los días, dicen muchos, pero que cansador es darse cuenta que todos nos dejan de lado y que cuando sentimos esas ganas terribles de estar con ese alguien son en vano, porque nunca nadie llego, porque no contestaron llamadas o porque se excusaron en actividades vagas (obviamente para mi), sacando como vil conclusión de que ellos quizá tienen una vida, y yo no?... o yo me estoy convirtiendo en otro ser oculto entre libros y bibliotecas sin absorver vitamina solar, quizá por eso mi color se desvaneció.
No me gusta la enfermedad, pero aveces es necesaria, tengo un dolor aquí y otro allá, dije al doctor, y exámenes fue su orden, hoy la sangre de adentro salio por una sonda transparente llenando unos cuantos tubitos de colores, que irónica situación, para evaluar mi despigmentación, sueños, ojos caídos y lipotimias, más sangre me hacen perder, irónico si, pero que placer más grande cuando la aguja perforó mi vena, no es sadismo, es un simple fetichismo, que a mi parecer es aceptable mientras a mi me lo hagan. bueno y a esperar los resultados, más no dijeron.
No quiero perder la ambigüedad de mis adentros, no quiero dejar de ser la mente obscura que me alimenta, no quiero perderme entre las aguas de la bondad, quiero simplemente ser yo misma, y hacer mierda de quienes lo hicieron conmigo, no quiero enmascararme y decir mentiras, prefiero el sarcasmo y mi humor negro, no quiero que crean saber que siento, porque no lo saben, y me he cansado de ser tan débil y dejar que pasen sobre mi. me he cansado porque yo siempre termino mal, lamiendo las botas del emperador, cuando yo pura realeza debería de estar en el trono limpiándome los pies con esos que en la vía veo caer.
Sangre afuera, y toda la vida, mis letras sueños, deseos, fantasías, ahí regadas en las sábanas sumergiendo mi pelo, llenando mis labios de aquel añejo vino carmecí...
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